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viernes, 22 de diciembre de 2023

Homenaje a una de las mejores artistas de nuestro país, Concha Velasco

Hace ya unos días que nos dejo Concha Velasco (para mi madre Conchita Velasco), pero no quería terminar el año sin hacerle un hueco en este mi Corrillo. Y es que como publicaba mi amiga Supremme de Luxe el otro día en su Instagram, "a pesar de no conocerla, siento que se ha ido alguien muy cercano a mí". Y añado, y sé qué Supremme está conmigo, se ha ido una de las mejores actrices de nuestro país. Además, igual que homenajeé a María Teresa Campos y a María Jiménez, tenía que hacerlo con la vallisoletana. 
Es curioso que debido a mi madre, que no le tenía mucho cariño a la Conchita (lo típico que una persona te entra o no te entra sin ningún motivo de peso), durante mi niñez sabía quien era Concha Velasco (ojeaba todos los fines de semanas la revista Teleindiscreta y la revista Pronto en casa de mis abueluchos), pero apenas seguía su carrera. Por no ver, no veía ni Sorpresa, sorpresa (aunque si conozco el famoso caso de la mermelada y Ricky Martín que Concha gestionó divinamente). Sin embargo, Concha fue conquistándome poco a poco, pronto me di cuenta que ella era una de esas mujeres, como también lo fueron las nombradas María Teresa Campos y María Jimenez, que siempre luchaban por hacer lo que más les apasionaba, su trabajo en un mundo de machirulos. Y como en el caso de María Jiménez, con doble mérito con el acompañante amoroso (si se les puede llamar así a Paco Marsó) con el que le tocó lidiar. El día que la vi hablar del tema, no recuerdo si fue en Aquí hay tomate o en otro programa de la época,  y decir que a lo único que estaba enganchada en ese momento era a las pipas lo entendí y comencé a amarla.

Dejando su vida personal a un lado, esa que contaba siempre con ese toque de humor que hace que las desgracias parezcan menos (y que yo me he apropiado), como cuando contó el desgraciado accidente de su perro con un ascensor y un guante, Concha es y será una de las mejores artistas que nos ha dado este país. Tan pronto presentaba (Querida Concha, Sorpresa, sorpresa o Cine de Barrio, que condujo hasta 2020), que hacía series (la recuerdo en Compañeros, Hospital Central, Gran Hotel o Las chicas del cable, donde fue descubierta por el público más joven). Pero si algo amaba era el teatro. ¡Cómo agradezco haberla podido ver en obras como La vida por delante, Concha, yo lo que quiero es bailar, Olivia y Eugenio o Reina Juana (simplemente su papel en esta obra era de otro mundo. ¡Espectacular!). Y como bien temí cuando decidí no acudir a la función de La habitación de María en el teatro Gayarre, hay veces que no se puede estar en dos sitios a la vez: aquella podría ser la última vez que podría ver a Concha en directo. Y así fue. DEP Concha, al final conquistaste no solo el corazón de Supremme y del Comando Sajen (Sergio, Cris y yo), también el corazón de mi madre, y es que además de ser una de las mejores actrices de este país, te hacías querer.

jueves, 14 de septiembre de 2023

#NoquiHomenaje a dos grandes, María Teresa Campos y María Jiménez

Se qué, como siempre, voy con retraso, pero mientras escucho el disco de María Jiménez Jiménez canta Jiménez, voy a hacerles el homenaje que merecen tanto a ella como a María Teresa Campos. No hacerlo no tendría sentido cuando este mi blog se llama El corrillo de Noqui Sobadito en honor a la periodista malageña.

Debo reconocer que hasta la muerte de María Teresa Campos no me había parado a analizar con detenimiento lo que supuso la Campos en una España gris donde, menos unas pocas, la mujer seguía en casa dedicándose a los cuidados y la crianza. Y es que Mari Tere, fue una de las primeras mujeres en triunfar en radio y televisión, y la primera en ponerse al mando de un programa matinal. Así como una de las primeras mujeres en intentar ser diputada en 1977. Tenía defectos, sí, como todes. Pero gracias a muchas como ella, que no dudó en apostar por su trabajo y pasar menos tiempo en la crianza de sus hijas que la que le hubiera gustado, fue un referente para otras mujeres que apostaron por no abandonar sus carreras laborales cuando contraían matrimonio (o que simplemente querían trabajar); y por qué no decirlo, de la conciliación por la que tanto seguimos luchando hoy en día. Gracias por el camino abierto y por los momentos televisivos que nos has regalado siempre. Nunca dudaste que la televisión es información, pero también entretenimiento, cultura y show. GRACIAS.

Y que decir de María Jiménez... (Amiga Mar, siempre que pienso en ella me acuerdo de ti, y eso siempre es bien). María era muy grande. Divertida y deslenguada (si yo también recuerdo apariciones televisivas suyas que han pasado a la historia de la televisión; incluido el día que se montó en una apisonadora y se puso a aplastar CDS piratas o cuando participó en Aventura en África; una especia de Supervivientes que emitió Antena 3 allá por 2004); pero sobre todo María Jiménez era CANTANTE. Sí, como dijo ayer Pablo (vocalista de Leticia con Z) en su Instagram, dejemos de compartir solo los vídeos más polémicos y/o divertidos de María (que a mí también es al primero que le encantan), y demos un paso más y homenajéamosle escuchando su música (porque entiendo que comprar CDs o vinilos ya solo lo hacemos unos pocos raros). Y por supuesto, no olvidemos que si María Teresa fue un referente para las mujeres trabajadoras (eso sí viniendo de una familia acomodada no como María), la Jiménez fue un referente para las mujeres maltratadas. Cuando en España los "problemas de pareja" se solucionaban "en la intimidad del hogar" y los términos violencia de género o violencia contra las mujeres eran todavía un abismo; María con todo su coño (con el mismo que ella misma decía que cantaba) y poniendo en riesgo su carrera, denunció al que era su marido, el actor Pepe Sancho. GRACIAS María por levantarte de cada palo que te dio la vida con tanta energía, los que amamos la música (vuelvo a parafrasear a Pablo) te seguiremos escuchando y recordándote dentro de ese vestido de pavo real que soñaste una noche y (con todo tu coño, una vez más) hiciste realidad, ya que muchos no veían claro semejante ocurrencia. Me quedo, eso sí, con la espinita de no haberte podido ver nunca en directo. #EternaMaría